Rodolfo Dordoni nos abre las puertas del propio estudio para hablarnos de la mezcla de sensaciones, impulsos, trabajo en equipo y satisfacciones que han llevado al nacimiento de BodyLove. ¡Y lo hace de forma realmente poco convencional!

Sí, porque cuando nos esperamos una descripción física de un producto de diseño, el arquitecto nos sorprende hablándonos de “su” BodyLove.

“BodyLove no es un proyecto ni un objeto, BodyLove es un concepto, un sentimiento, pero también el punto de llegada y, al mismo tiempo, lo que ha hecho nacer el proyecto”.

“BodyLove es el sentimiento que se siente hacia uno mismo físicamente, la seguridad del propio cuerpo, la inseguridad del propio cuerpo y al final el amor por el propio cuerpo”.

Esta mezcla de emociones ha sido la base para crear “algo visiblemente distinto”.

Effegibi se dirige en efecto al diseñador en un momento de madurez cognitiva hacia el producto profundizada en años de trabajo con la diseñadora Giovanna Talocci. Lo hace con la intención de recibir un nuevo punto de vista, una imagen distinta.

El reto de Dordoni consiste en proponer material innovador, sin superponerse, duplicarse o contrarrestar todo lo que la empresa ha estudiado y acumulado hasta ahora.

El arquitecto no piensa por tanto en un producto, como se hace normalmente, sino que quiere explicar un sentimiento, “la sensación de bienestar que la piel y el cuerpo reciben por consiguiente de ello”.  “Hemos querido estimular el aspecto emocional y también sensual”.

Así pues, el desafío se gana gracias a múltiples factores. Más allá del aspecto estético que corresponde a cánones contemporáneos, lo que cuenta es conseguir transmitir “la atmósfera”.

Una atmósfera sofisticada y estudiada mediante la combinación de “detalles que marcan la diferencia”, como nos explica el Consejero Delegado de Effegibi, Marco Borghetti.

Sobre todo en el estudio de los materiales: los materiales del BodyLove, aunque mantienen las características necesarias para introducirlos en ambientes como la Sauna y el Hammam, se presentan de forma inusual e innovadora, pensando siempre en su efecto sobre los “sentidos”.

En la sauna se utiliza madera tratada térmicamente, casi “ahumada”, tan agradable que parece que estamos “degustando” casi el sabor, propuesto con una textura inusual y contemporánea.

También los materiales cerámicos utilizados para la zona Hammam se han seleccionado de acuerdo con su tacto agradable, cuando tocan la piel y están mojados o calientes. Luego se procede a estudiar el esquema, se “trabaja sobre la habitación”, como nos recuerda el diseñador Michele Angelini, proyectista y brazo derecho de Dordoni.

¿Pero cómo se ha llevado a cabo un trabajo di investigación de este tipo?

Mediante una grande labor de equipo entre los proyectistas y la empresa. ”Gracias a una participación constructiva y espontánea de ambas partes, todo lo que podía parecer difícil ha resultado ser fácil y agradable”.

 

“Hemos seguido una poesía que nos ha encontrado de acuerdo; este ha sido el punto de origen, este ha sido el recorrido y el punto de llegada… ¡Incluso en el nombre!” Rodolfo Dordoni